El empresario tecnológico Elon Musk ha activado el servicio de internet satelital Starlink en Irán luego de que el régimen islámico cortara el acceso a internet terrestre tras un ataque israelí a instalaciones nucleares y la eliminación de altos mandos del gobierno.
A través de su cuenta oficial en X, Musk escribió:
“The beams are on.”
(“Los haces están activados”)
La respuesta se dio poco después de que el comentarista conservador Mark R. Levin compartiera un mensaje en redes sociales pidiendo a Musk «poner el clavo final en el ataúd del régimen iraní» al devolverle el internet al pueblo. Según informes, la medida busca contrarrestar el intento del gobierno iraní de silenciar las protestas y evitar una posible insurrección popular, bloqueando todo acceso a redes.

Starlink, operado por la empresa SpaceX, proporciona conexión mediante más de 7,500 satélites en órbita baja, ideal para zonas remotas o con servicios terrestres interrumpidos. Aunque requiere terminales físicas para operar, la activación de las señales es un paso fundamental.
¿Podría pasar lo mismo en Cuba?
El caso de Irán plantea una pregunta inevitable para quienes observan la situación en Cuba, un país con historial de bloqueos informativos y restricciones al acceso libre a internet, especialmente durante episodios de protesta como los del 11 julio de 2021.
Actualmente, Starlink no opera en Cuba debido a barreras regulatorias y políticas. Sin embargo, si en algún momento la situación interna se intensifica o se produce un apagón informativo por parte del gobierno, la presión internacional podría motivar una activación similar.
El precedente iraní demuestra que la tecnología puede superar la censura estatal, y Musk ya ha expresado en el pasado su interés en brindar acceso global a internet sin interferencia de gobiernos autoritarios.
Cabe destacar que, en la actualidad, no pocos cubanos han logrado introducir al país equipos de Starlink, permitiendo así el acceso al servicio satelital. En redes sociales y en plataformas como Revolico, se han reportado casos donde Starlink funciona en Cuba, aunque con costos extremadamente elevados que lo hacen inaccesible para la mayoría. Por otro lado, a partir de julio, está previsto que comience en Estados Unidos el servicio Direct to Cell, una tecnología que podría representar un cambio radical en la conectividad para los cubanos, ya que no requiere antenas ni equipos terrestres, sino únicamente un teléfono con capacidad 4G. Todo dependerá, una vez más, de la voluntad política y empresarial de Elon Musk.
La activación de Starlink en Irán no solo es un golpe simbólico contra la censura, sino también un mensaje directo a otros regímenes que usan el aislamiento digital como arma. En un futuro no tan lejano, Cuba podría encontrarse ante una situación similar, con Starlink como un actor inesperado en el tablero político.







