Netflix, uno de los servicios de streaming más populares del mundo, ofrece diferentes planes y precios según el país en el que se contrate la suscripción. Esta variación abre la puerta a una alternativa interesante para quienes viven en Estados Unidos: crear una cuenta de Netflix desde Cuba, con la ayuda de un familiar o amigo, y luego utilizarla sin problemas en territorio estadounidense.
En Estados Unidos, los planes de Netflix van desde 7,99 USD al mes para la opción estándar con anuncios (1080p), hasta 24,99 USD para el plan Premium (4K + HDR) con la mejor calidad de audio y video, permitiendo ver contenido en hasta 4 dispositivos simultáneamente. El plan estándar sin anuncios cuesta 17,99 USD al mes.

En cambio, en Cuba los precios son notablemente más bajos y, además, incluso el plan más económico no incluye anuncios. El plan Básico, por ejemplo, cuesta solo 3,99 USD al mes, ofrece calidad HD (720p) y permite ver Netflix sin interrupciones publicitarias en un dispositivo. El plan Estándar en Cuba cuesta 5,99 USD (Full HD en 2 dispositivos), y el Premium alcanza solo 7,99 USD (4K + HDR en hasta 6 dispositivos).

La clave está en que Netflix permite que una cuenta creada en un país se utilice en otro sin perder las condiciones originales de contratación. Esto significa que, si un familiar en Cuba crea la cuenta con sus datos y su ubicación, podrá luego compartirla contigo en Estados Unidos, y seguirás disfrutando del precio y las características del plan cubano.
El proceso de pago es sencillo. No es necesario tener una tarjeta bancaria cubana ni una cuenta internacional: basta con usar tarjetas de regalo de Netflix, por ejemplo de 15 USD, que tu familiar en Cuba puede canjear para cubrir varios meses del servicio, dependiendo del plan elegido.
Un plan Premium cuesta en Cuba lo mismo que un plan básico con anuncios en Estados Unidos. Además, todos los planes en Cuba están libres de publicidad, incluso la suscripción más barata, y ofrecen calidad y funciones plenas con resoluciones y número de dispositivos iguales o superiores a los planes estadounidenses. Esta es una solución creativa y completamente legal para quienes buscan ahorrar y mantener una experiencia de visualización sin interrupciones.
Algo parecido sucede con YouTube, plataforma que dentro de Cuba funciona de manera libre de anuncios debido a que el servicio publicitario de Google no está activo en el país. Esto significa que los usuarios en la isla pueden ver videos sin interrupciones comerciales, algo que en otras regiones solo es posible pagando la suscripción de YouTube Premium.







