El portal oficialista Cubadebate ha reconocido por primera vez que Starlink, el servicio de Internet satelital de la empresa de Elon Musk, ya se está utilizando en Cuba, a pesar de las restricciones impuestas por el gobierno para la importación de sus equipos.
En un artículo publicado el lunes 24 de marzo, el medio advierte sobre lo que considera una «intromisión» de esta tecnología en la isla.
A pesar de la prohibición expresa por parte de las autoridades cubanas, algunos ciudadanos han logrado acceder al servicio gracias al apoyo de familiares en el exterior, quienes financian la conexión. Según el artículo, importar los equipos de Starlink requiere un permiso especial del Ministerio de Comunicaciones, sin el cual su uso sería ilegal. Sin embargo, el servicio ya se encuentra disponible en el mercado informal de la isla.
Cubadebate sostiene que la posibilidad de que los cubanos se conecten libremente a Internet a través de Starlink representa “un intento de desestabilización del país”, una postura que refleja la creciente preocupación del gobierno cubano ante la pérdida del control estatal sobre las telecomunicaciones.
Elon Musk, quien actualmente lidera el Departamento de Eficiencia Gubernamental de EE.UU. (DOGE, por sus siglas en inglés) bajo la administración de Donald Trump, ha manifestado en varias ocasiones su respaldo a un Internet sin censura. En 2022, el empresario respondió con un simple «OK» cuando le preguntaron en redes sociales si podría habilitar Starlink en Cuba. Posteriormente, la congresista republicana María Elvira Salazar sostuvo una conversación con Musk, tras la cual escribió en su cuenta de X (antes Twitter): «Fue genial hablar con @elonmusk esta mañana sobre llevar conectividad a Cuba. Tenemos la tecnología, solo necesitamos la voluntad”.
¿Una alternativa sin antenas? El avance de Direct to Cell
Si bien Starlink ha sido un tema polémico en la isla, una tecnología emergente podría facilitar aún más el acceso a Internet sin depender de infraestructuras controladas por el gobierno cubano. Se trata de Direct to Cell, un sistema que permitirá a los teléfonos móviles conectarse directamente a satélites sin necesidad de antenas o dispositivos adicionales.
Empresas como SpaceX, igualmente propiedad de Elon Musk, ya están desplegando esta tecnología, que en el futuro podría brindar acceso a Internet en Cuba sin depender de ETECSA ni de puntos WiFi controlados por el Estado. A diferencia de Starlink, que requiere terminales especiales para operar, Direct to Cell permitiría a los cubanos conectarse usando sus propios teléfonos celulares, solo necesitan una SIM con el servicio activo.
El potencial de esta tecnología ha sido reconocido por organismos internacionales, que ven en ella una herramienta para llevar conectividad a zonas rurales y países con regímenes restrictivos en materia de telecomunicaciones. De concretarse su despliegue, podría representar un desafío aún mayor para el control estatal de Internet en Cuba y una vía alternativa para que los ciudadanos accedan a información sin censura.