SpaceX ha introducido una nueva modalidad de suspensión del servicio Starlink llamada Standby Mode, cuyo costo es de $5 USD al mes.
Esta nueva opción reemplaza la anterior función de pausa sin costo, ofreciendo a los usuarios una conexión permanente, aunque limitada, ideal para emergencias o necesidades mínimas de conectividad. La modalidad Standby ofrece velocidades de aproximadamente 500 kilobits por segundo tanto en descarga como en subida, suficiente para tareas básicas como mensajes de texto, correos electrónicos, navegación ligera y llamadas Wi-Fi, pero insuficiente para streaming fluido, videollamadas o descargas pesadas. Este cambio aplica a los planes Roam, Residential y Priority, excluyendo cuentas Enterprise y aquellas basadas en ofertas promocionales.
Los usuarios pueden optar por cancelar sin costos y reactivar el servicio más tarde, aunque no hay garantía de que el plan anterior esté disponible si la zona está congestionada. También existe la posibilidad de cancelar completamente, pero esto conlleva más pasos manuales y cierta incertidumbre sobre la reactivación futura. Entre las reacciones del público, algunos celebran la nueva función como una opción económica para mantener conectividad básica; un usuario comentó en Reddit que por 5 USD al mes es posible incluso ver video en baja calidad sin interrupciones. Otros, en cambio, critican la eliminación de la pausa gratuita como una subida de precio disfrazada.
En el contexto de Cuba, donde el acceso a internet es limitado, costoso y sujeto a restricciones, esta modalidad de baja velocidad podría ser especialmente útil. Por un costo mínimo, se puede mantener un servicio activo que permita enviar mensajes, correos, recibir notificaciones y realizar llamadas básicas, sin pagar por un plan completo. Además, garantiza que el equipo Starlink reciba actualizaciones de software y se mantenga operativo, lo que resulta clave para la conectividad en zonas rurales o con poca infraestructura. Incluso con la velocidad limitada, esta opción puede representar una herramienta de supervivencia tecnológica, funcionando como respaldo en caso de caída de otras redes y asegurando que la comunicación básica nunca se pierda.
En Cuba, el acceso a internet es administrado exclusivamente por la empresa estatal ETECSA, lo que se traduce en un servicio limitado, costoso y sometido a estricta vigilancia por parte del gobierno. El uso de servicios como Starlink está expresamente prohibido por el régimen.







